Todos los clientes tenéis miedo a la palabra “exclusiva”. Os causa terror, y muchas veces no sabéis ni por qué. Solo al dejar entrar al agente inmobiliario y que este pronuncie la palabra exclusiva, os recorre un escalofrío por todo el cuerpo y… ¡Horror, socorro! No queréis nada de exclusiva, no queréis perder la oportunidad de que el resto de inmobiliarias de la ciudad puedan vender también vuestro inmueble. 

¡ERROR NÚMERO 1!

¿Sabías que cuando das tu vivienda en exclusiva a una inmobiliaria, las oportunidades de venta se multiplican? Vayamos por partes…

Una exclusiva inmobiliaria es un contrato que firmas con una agencia inmobiliaria para que esta lleve a cabo la venta de tu vivienda. Esta agencia, y el comercial designado, serán el interlocutor único que vele y proteja tus intereses. Eso no implica que solo esta agencia pueda ofrecer tu vivienda a los clientes; esto significa que dicha agencia inmobiliaria y sus comerciales serán tus únicos representantes en dicha venta

Gracias a la red interna de clientes de CASTLE HOUSE, gracias a la MLS o bolsa de inmuebles compartida, tu inmueble pasará a estar en manos de miles de agentes inmobiliarios que podrán ofrecerla a su vez, a sus propios clientes. Pero eso sí, tú solo tendrás que hablar con tu agente comercial, con aquél con el que hayas firmado la exclusiva.  La agencia y sus comerciales se encargarán de negociar por ti en todas las ocasiones. Recibirás la información y el feedback de un único agente, no tendrás que recibir llamadas constantes y no tendrás que hacer visitas con personas que solo quieren curiosear los fines de semana. Y si tu agente comparte con otras agencias, no te preocupes, ¡tú no tendrás que pagar más!

La exclusiva es un compromiso de la agencia inmobiliaria y de sus comerciales contigo. Harán todos sus esfuerzos para conseguir el mejor resultado: marketing, filtro de clientes, estudio de viabilidad de los clientes, valoración de la vivienda, trámites administrativos…  todo ello, solo con la firma de la exclusiva. 

En caso de que optes por una nota de encargo, tu propiedad aparecerá en distintos portales inmobiliarios, repetida varias veces, con precios distintos, lo cual da una imagen de necesidad de venta y también se “quema” la vivienda. Poco más sucederá.