Cuando estamos trabajando en la oficina o en casa o en cualquier otro sitio, tendemos a ponernos música de fondo para amenizar que nos sea menos pesada la jornada laboral. 

Pero, ¿qué tipo de música es más adecuada para el trabajo y para que obtengamos un mejor resultado?

Pues para ello, lo mejor es la música clásica, pero no toda ella sirva para cumplir objetivo. Las mejores opciones son Mozart y Bach. Dichos músicos tienen una estructura que ayuda a la concentración. 

En el caso de Mozart, ayuda totalmente a la concentración y favorece el funcionamiento del cerebro, lo que nos permitirá además de obtener un trabajo más eficaz, lograr un trabajo mucho más creativo. 

Por otra parte, el punto de vista de Bach, nos acerca a una música Barroca con una estructura totalmente matemática, lo cual facilita la conexión neuronal y favorece la estructuración de la mente. Lo cual, para organización de ideas, proyectos, todo ello con un hilo conductor es maravilloso.  El estilo barroco es especialmente efectivo. 

Varios estudios han confirmado que escuchar música clásica mejora la capacidad de la persona para manipular formas y resolver rompecabezas espaciales. Gracias a estas armonías es posible mejorar el humor significativamente y mantenerse enfocado en una actividad por más tiempo.

Toda esta música, totalmente instrumental y sin nada de letra. Ya que toda música con letra musical es un factor de distracción que evita que tengamos el estado mental y/o cognitivo adecuado para trabajar de una manera eficaz, creativa y productiva. Todo ello además de hacernos obtener un mayor rendimiento, nos aportará calma, equilibrio y reducirá nuestro estrés laboral; el cual, en el sector inmobiliario es muy grande. 

Pero, ¿qué música es adecuada cuando realizamos visitas en los inmuebles? ¿y qué puede aportar la música en dichas visitas?

Aquí entra en escena la importancia del Home Staging, que literalmente es la puesta en escena de la casa. Cómo la preparamos para las visitas. Debemos proporcionar una visión acogedora de la misma, lo cual hace al comprador imaginarse y sentirse en la casa de sus sueños. Cuidamos los colores, la colocación de las cosas, todos los ángulos de vista, y por supuesto, la música es un factor fundamental. 

En este caso, el uso de música ambiental, sería el más adecuado. Una música suave, de fondo. Totalmente natural y a un volumen reducido, el justo para escucharla, pero no tan alto como para que podamos estar pendientes de ella. Un volumen lo más sutil posible, que vaya preparando y adecuando la mente y el cerebro del comprador, para que obtenga una sensación de bienestar, hogar y calma. 

Con ello, lograremos que la visita a la vivienda sea relajada y por lo tanto el comprador también lo esté y su respiración, tensión muscular y estrés desaparezcan. Lograrán un estado de ánimo totalmente favorable, lo cual hará mucho más fácil nuestro trabajo y creará una pre-disposición en el cliente hacia el inmueble. 

“La música es la mediadora entre el mundo espiritual y el de los sentidos” (L.V. Beethoven)